Su cante es llorado, las voces se rompen por seguiriyas, por eso la guitarra lo acompaña con temperamento, para que también lloren las cuerdas y se transmita ese lamento.

No es lo mismo acompañarlas al cante que al baile. Para cante, admiten un vaivén, un balanceo, un tira y afloja que es una simbiosis entre el cantaor y el guitarrista.

Para baile seguiremos una estructura más rígida, una cadencia previsible que ayudará al bailaor/a a desarrollar su función. También el baile admite varias velocidades para las cuales debemos de tener nuestros marcajes y nuestras falsetas.

Programa del curso

Iniciar siguiente lección 03:09 - Introducción al estudio de las seguiriyas